La Liga
Si eres aficionado al fútbol, habrás visto en los últimos días que en la prensa española ha surgido de nuevo el debate sobre si Pep Guardiola es mejor o peor que Zinedine Zidane como entrenador. La prensa madridista le tiene algo más que tirria al técnico del City y aprovechan la mínima para desprestigiarle. Usan como arma al francés, que triunfó con el Real Madrid en la época brillante de Cristiano Ronaldo, el que posiblemente más eche de menos el equipo blanco. El Chelsea puso anoche en su sitio a Zizou, poniendo la puntilla al que posiblemente sea el fin de ciclo del entrenador en el Madrid.
Porque el baile que le dio Tuchel tanto en la ida como en la vuelta es para que Florentino se pare a pensar que Zidane ya no podrá dar más en el Santiago Bernabéu. El entrenador francés siempre ha dicho que él no es un gran estratega ni analista táctico, sino que tenía “otras cosas”. Quizá, sobresalga su rol de motivador, pero a estas alturas, el Madrid necesita algo que Zidane no puede dárselo.
Se habla de Mbappé, de Haaland, en otros equipos de Neymar, Messi o Cristiano, y ninguno de ellos ha alcanzado la final de Champions. Porque realmente, tener un jugador de esta talla puede ayudar, pero lo que realmente marca las diferencias es un genio como entrenador y una plantilla que quiera darlo todo y seguir sus pautas. Ya lo demostró el Bayern el año pasado y el Chelsea o el City esta temporada.
El propio Zidane ya lo sabe
Zizou no es tonto, y sabe que hay algo que no está funcionando en su trabajo dentro del Madrid. Que el conjunto merengue lleve casi 60 lesiones musculares esta temporada no es simple casualidad. Esto es debido a sistemas de entrenamientos y cargas de trabajo incorrectos, o a una mala planificación y trabajo entre los médicos y recuperadores. De eso, el máximo responsable es Zidane. Todo esto ha provocado que el Madrid haya llegado totalmente tieso al final de temporada.
Al igual que ya sucede en el Atlético con Simeone, es momento de que en el Real Madrid haya un cambio de cromos en el banquillo. A Florentino no le queda otra que sentarse con Zizou y poner fin a una segunda etapa menos fructífera de lo que ellos hubieran deseado cuando el francés regresó hace dos temporadas.
Zidane, ha llegado el momento de que cojas tus cosas y te vayas. Para que el Madrid inicie un nuevo proyecto, con un nuevo técnico y nuevos jugadores que devuelvan el hambre perdida a una plantilla donde hay muchos acomodados y que vuelvan a situar a los blancos como referencia en el fútbol mundial. Entonces, le quedará a Florentino la tarea de elegir quién será el líder de ese proyecto. Fácil no lo tendrá, porque a pesar de todo, la sombra de Zidane en el Madrid va a ser muy grande.
