La Liga
Simone Zaza y Fabián Orellana han sido lo único positivo del lamentable Valencia CF 0-4 SD Eibar. El ariete italiano porque ha sido titular por vez primera desde su llegada al conjunto ‘ché’, y el exjugador del Celta de Vigo por haber disputado sus primeros minutos con la camiseta blanquinegra. Un ‘estreno’ en el que han vivido la cara más dura del valencianismo.
Más allá de ser atropellados por el Eibar, -expulsión de Carlos Soler antes del descanso incluida-, los nuevos futbolistas de Voro han vivido en primera persona la cruda realidad del Valencia. Pitos y gritos contra el palco, contra los jugadores, un estadio prácticamente vacío y, ahora mismo, una gran manifestación en los alrededores de Mestalla.
No, no tienen ni idea de dónde se han metido. Pese a los esfuerzos de uno y otro por dejar la Juventus y el Celta, ni Zaza ni Orellana terminan de saber del cierto a qué desconcierto se han sumado. Muy probablemente seducidos por el nombre ‘Valencia’, uno y otro han llegado a Mestalla con el recuerdo de aquel equipo campeón de antaño, sin embargo, todo ha cambiado y nada queda de aquel gran club y mucho menos de aquel gran equipo.
