El FC Barcelona atraviesa una crisis que hace recordar a la temporada pasada tras la llegada de Xavi Hernández al banquillo culé. El de Terrasa llegó para suplir a Koeman, con el objetivo de mejorar la imagen en Champions y revertir la situación en LaLiga. Sin embargo, el Barça cayó en todos los sentidos, a pesar de incluso haber goleado al Madrid (0-4) en el Bernabéu. Fueron eliminados en Champions, donde terminaron del mismo modo en Europa League ante el Eintratch, en un histórico partido en el Camp Nou teñido de blanco por los alemanes.
Ahora, Xavi ha vuelto al foco de las miradas. Todas apuntan hacia el técnico del FC Barcelona, ya que la imagen del Barça sigue arrastrándose y no se le da una vuelta a la tortilla. Un nuevo ridículo en la Champions le deja fuera, para volver al bombo de equipos de la UEFA Europa League; donde tendrá que eliminar a un rival para alcanzar los octavos de final. Esto implica que, en febrero, tendrán dos partidos más que el resto de equipos de LaLiga (junto al Sevilla y, probablemente, el Atlético de Madrid).
Xavi asume responsabilidad
El entrenador del Barça ha dejado claro en rueda de prensa que su futuro pende de un hilo. "Si los resultados no llegan, vendrá otro entrenador", señala. A pesar de ello, el técnico catalán confía en sus cualidades como míster y en que el equipo ayudará dando el máximo rendimiento para remontar el vuelo. "Soy positivo", afirma Xavi. Con el parón por el Mundial a la vuelta de la esquina, a Xavi le queda un duro trabajo por delante.