Premier League
Ahora que la temporada ya está bien entrada y los equipos empiezan a ver cuáles son sus carencias, sus puntos débiles y las posiciones que deberían reforzar, muchos de ellos echan mano al mercado de invierno para poder reforzar o revolucionar su plantilla, según las necesidades de cada uno. Son fechas en las que el transatlántico económico que reside en Inglaterra empieza a atemorizar a los equipos del resto de Europa.
Uno de los equipos que podrían verse afectados por el dinero inglés es el Real Betis, que podría ver como el West Ham United refuerza su plantilla a costa de uno de los pilares de la defensa blanquiverde. Y es que el conjunto londinense necesita reforzar el centro de su zaga y a Manuel Pellegrini le gusta mucho el central argelino, que podría ser el elegido por el argentino.
Las carencias defensivas del West Ham United le están privando de poder pelear por puestos más altos en la Premier League, a pesar de estar a sólo dos puntos de dormir en posiciones europeas. El único jugador asentado en la defensa es Issa Diop y su rendimiento en el eje de la zaga no está siendo el mejor. Angelo Ogbonna y Fabián Balbuena son los otros dos jugadores que están ocupando esas posiciones. El problema es que el segundo tiene ya 31 años, por lo que Pellegrini está buscándole un sustituto de futuro, bien en el mercado invernal o bien el próximo verano.
Tal y como ha publicado el diario Express en Inglaterra, Aissa Mandi es uno de los nombres que más gustan en la capital británica, de hecho, el pasado verano, los hammers ya trataron de hacerse con él, pero tanto el Betis como el jugador se negaron, pese a que no sería una salida desorbitada en Heliópolis.
El central termina contrato en 2021 y desde hace ya unos meses, el conjunto verdiblanco está intentando ampliar la vinculación contractual blindándolo con una cláusula disuasoria. No obstante, el acuerdo entre las partes no termina de cerrarse.
Mandi siempre ha llamado la atención en Inglaterra, de hecho, Unai Emery lo quiso para ‘su’ Arsenal el pasado invierno, pero el club se negó a pagar los 30 millones de euros que marcan la cláusula de rescisión del argelino, por lo que cambió de objetivo.
