Premier League
Muchos han sido los años sufridos, muchas han sido las decepciones y muchas han sido las malas noches en Old Trafford, pero el Manchester United está de vuelta. Si, y la victoria de esta tarde ante el Tottenham de José Mourinho es sólo un aliciente de lo que este equipo sabe y puede hacer; peleando con calidad.
Solskjaer ha sabido trasnmitir su prodigiosa lectura de este fabuloso deporte. El técnico noruego llevo sólo dos años al frente del banquillo y es el primero de los muchos tras Sir Alex Ferguson que ha devuelto las esperazas, alegrías y abrazos en el Teatro de los Sueños.
Su equipo es más que una plantilla, es una familia. Las rotaciones hacen que todos los jugadores sepan cual es su rol dentro de cada competición y les hace estar en forma para cualquier situación que se les requiera, algo que les hace estar en completa armonía, que les hace ser un bloque, una piña, un grupo admirable.
Sólo hay que ver cada partido del United; nada de malas caras por los cambios, nada de miradas perdidas, sólo hay sitio para el apoyo, la ambición y el compañerismo. Unos valores que benefician al terreno de juego a un equipo que lucha por ganar un partido tras otro.
Pocos han sufrido tanto como los aficionados del Manchester United. Demasidos disgustos en Europa, allí donde residía su dignidad y herencia histórica en este deporte. Muchas han sido las verguenzas en temporadas de Premier donde el equipo ha estado a punto de quedarse fuera incluso de los puestos de Europa League.
Pero parece que la tormenta ha llegado a su fin gracias a un técnico que llegó para acabar una temporada que comenzó fatídica y que sólo iba a estar hasta final de temporada. Nada queda ya de ese United pasivo, sin sangre, sin argumentos y sin actitud.
Todo de lo que un día carecía el equipo ahora se ha convertido en en su máxima característica, acabando por invitar al optimismo de cara al próximo curso, donde los nuevos fichajes pueden hacer que esta plantilla acabe adquiriendo la forma de un equipo dispuestos a luchar seriamente por títulos, a llevar a la parte roja de Manchester a lo más alto.
El diablo parecía haber envejecido, pero está más vivo que nunca. Old Trafford vuelve a tener a un equipo que representa su historia, su legado, su filisofía. El equipo ganador que no da por terminado un partido hasta que no pita el árbitro y que vuelve a iluminar las caras de una afición que lo merece todo.
