La Liga
La fragilidad del Valencia CF en las primeras semanas de la temporada contrasta con la fiabilidad colectiva que el equipo ofreció la pasada campaña. Y este bache en la era de Marcelino García se produce tras un mercado de verano en el que la plantilla se reforzó, especialmente en posiciones de ataque. Pero el Valencia actual ha perdido algunas virtudes colectivas respecto a la pasada temporada.
El equipo de Marcelino ha bajado en intensidad con y sin balón. Defensivamente, las dos líneas juntas de cuatro futbolistas permitieron crecer al Valencia, mientras Garay y Murillo aportaban la contundencia necesaria. Actualmente, el equipo concede más espacios y los rivales crean ocasiones de gol con excesiva facilidad.
Ofensivamente, el Valencia ha perdido verticalidad, velocidad y eficacia en el remate. Las bajas de Garay y Coquelin han perjudicado al equipo. Jugadores como Parejo y Guedes deben aportar mucho más. Pero por encima de casos individuales, el Valencia necesita recuperar las virtudes colectivas que configuraron su identidad la pasada temporada.
