La Liga
El Sevilla FC vive momentos de tensión tras un arranque de temporada preocupante, acumulando solo dos puntos de 12 posibles y ocupando puestos de descenso en LaLiga. La frustración de la afición sevillista ha crecido no solo por los resultados, sino también por la gestión del mercado de fichajes, que ha dejado al equipo sin un reemplazo adecuado para Lucas Ocampos, vendido a Rayados de Monterrey tras el cierre de la ventana de traspasos.
La venta del jugador argentino, clave tanto en el campo como en el vestuario, ha generado una tormenta entre los seguidores del conjunto andaluz. Las declaraciones del propio Ocampos desde México, en las que explicó que su salida ya estaba pactada antes del último partido —contradiciendo la versión oficial de que no jugó por molestias—, han aumentado la indignación.
Victor Orta entre la espada y la pared
El director deportivo, Víctor Orta, es ahora el blanco principal de las críticas, acusado de no haber planificado adecuadamente la plantilla y de no haber gestionado bien los tiempos. La afición no comprende cómo no se aseguró un sustituto de garantías antes del cierre del mercado. Las esperanzas de fichar a un jugador libre son mínimas, ya que las opciones actuales no se ajustan a la situación económica del club.
Con una plantilla debilitada y pocas opciones inmediatas de refuerzos, la presión aumenta tanto sobre la directiva como sobre el técnico García Pimienta, cuya capacidad de exigir más en esta situación también está en entredicho.
