La Liga
Julián Álvarez afronta los últimos días del mercado con una nueva presión como jugador del Atlético de Madrid: parte del vestuario preferiría que el delantero argentino, de 26 años, saliera del club ante el clima generado alrededor de su futuro. La situación llega con el cierre fijado para el 1 de septiembre y mientras la entidad rojiblanca mantiene su intención de retenerlo.
Según ha explicado Álex Silvestre en El Chiringuito, varios futbolistas del Atlético están incómodos con la situación que rodea a Álvarez y consideran que prolongarla puede afectar al día a día del equipo. El periodista asegura que algunos compañeros no comprenden que el club no facilite una salida si el jugador mantiene su deseo de marcharse.
🚨 EXCLUSIVA de @alexsilvestreSZ 🚨
— El Chiringuito TV (@elchiringuitotv) August 25, 2026
💣 "Si la situación sigue así, parte del VESTUARIO del ATLETI prefiere que JULIÁN ALVAREZ SE VAYA".
😳 "Están incómodos con la situación". pic.twitter.com/UPX8nKWFkQ
El vestuario del Atlético de Madrid entra en escena
La novedad no está en la postura de Julián Álvarez, sino en la reacción interna. Silvestre sostiene que dentro de la plantilla han percibido al delantero más apagado en los entrenamientos y también durante su participación frente al Villarreal, encuentro en el que algunos compañeros consideraron que no estaba a su nivel habitual.
Ese escenario añade una variable para el Atlético de Madrid. Hasta ahora, la dirección deportiva había defendido una línea firme: el atacante tiene contrato hasta 2030 y una cláusula de 500 millones de euros. Miguel Ángel Gil Marín ha insistido además en que el club cuenta con él y no contempla desprenderse de uno de sus principales activos ofensivos.
La posición del vestuario, según la información de El Chiringuito, apunta en otra dirección. Parte de los jugadores preferiría cerrar el asunto antes del final del mercado si Álvarez sigue decidido a salir. La prioridad sería evitar que la incertidumbre se prolongue durante la temporada de LaLiga.

El Cholo Simeone mantiene a Julián Álvarez en sus planes
El Cholo Simeone, por su parte, sigue actuando como si Julián Álvarez fuera a continuar. El técnico lo convocó para el partido ante el Villarreal y, en la previa, defendió públicamente tanto su actitud en los entrenamientos como la necesidad de proteger al jugador de los insultos procedentes de la grada.
Ese respaldo deportivo convive ahora con una situación interna más compleja. El delantero ya había trasladado su intención de cambiar de club y su futuro ha quedado ligado durante el verano a distintas posibilidades de mercado. Entre ellas aparece el Arsenal, aunque una operación exigiría una cantidad muy elevada: las últimas informaciones sitúan en al menos 150 millones de euros el escenario necesario para abrir una negociación.
El Atlético también tiene un problema de calendario. Quedan pocos días para que cierre el mercado y cualquier salida obligaría a reaccionar con rapidez para cubrir una posición decisiva en el ataque del Cholo Simeone. Además, LaLiga ya está en marcha y el margen para integrar un sustituto se reduce con cada jornada.
El siguiente movimiento dependerá de si aparece una propuesta capaz de modificar la postura del Atlético de Madrid antes del 1 de septiembre. Mientras tanto, Julián Álvarez seguirá bajo las órdenes de Simeone, pero la presión ya no procede únicamente del mercado o de la grada: según la información publicada, una parte del propio vestuario considera que resolver su salida puede ser la opción más conveniente.
