La vergüenza del racismo en una Liga que no castiga a los nazis y sí a los jugadores de color

OPINIÓN / Una organización que multa al equipo que recibe insultos racistas no merece ser una Liga de élite en el mundo del deporte

La vergüenza del racismo en una Liga que no castiga a los nazis y sí a los jugadores de color "Foto: Futbolred" La vergüenza del racismo en una Liga que no castiga a los nazis y sí a los jugadores de color "Foto: Futbolred"

No, el racismo no está superado. No lo está en ningún estamento de la sociedad, y mucho menos en las competiciones deportivas donde la supremacía del blanco ha sido histórica durante años y años. Nos seguimos criando en agentes socializadores racistas, y lo sucedido entre Cádiz y Valencia este pasado fin de semana es una prueba más de ello.

Juan Cala se arrepiente de esas palabras que vertió sobre Mouctar Diakhaby. Ese ‘negro de mierda’ que comienza a intuirse en los audios de los micrófonos de LaLiga es un error del jugador, al que tampoco hay que lapidar. Pero la actitud más lamentable en todo lo acontecido no es ni siquiera del Valencia Club de Fútbol, que volvió vilmente al terreno de juego, sino de Javier Tebas y sus secuaces.

Una vergüenza histórica

El racismo es una lacra mundial por la que hay que batallar a diestro y siniestro. No vale con mirar hacia otro lado, pero lo que ya supera a la indiferencia es el castigo del que recibe la falta grave. En ese momento, la actitud de LaLiga debería haber sido aplazar el encuentro si así lo solicitaba el equipo afectada, y no amenazar con la pérdida de puntos y sanciones lesivas.

Todo esto, en el contexto de la misma Liga donde un partido se detuvo por los cánticos de una afición a un jugador vinculado con grupos nazis de Ucrania. No hace falta ni mencionar su nombre, ¿no? Pero defenestrar a un profesional por su color de piel si es admisible, no hay condena para el que lo hace y sí para el jugador y el equipo afectado.

Vergüenza es un adjetivo que se queda demasiado corto para lo que sucedió ayer sobre el verde del Carranza. Ya vivimos episodios similares en Italia con jugadores de la talla de Romelu Lukaku o Mario Balotelli y las organizaciones deportivas de élite siguen sin aprender de todo lo acontecido.

Que el racismo no puede ser un tema para que pase desapercibido, muchas personas atraviesan graves problemas en su vida como consecuencia de actos así y no se puede volver a repetir. Pero por supuesto que se hará, total, a fin de cuentas, son muchos los jugadores de LaLiga que siguen contando con esa mentalidad y pueden seguir haciéndolo viendo la reprimenda que recibirían… Nada.

Por desgracia, aquellos que más voz tienen, que más repercuten en el comportamiento de los niños, que son modelos de muchos y que deciden sobre el futuro de la sociedad en su plenitud, son los que menos predican con buenos actos y peor se comportan sobre un terreno de juego.

En definitiva, todo se acabará resolviendo con una pancarta y algún mensaje de apoyo que, ni Javier Tebas ni LaLiga, llevan a la práctica en los casos en los que hay que hacerlo. Diakhaby sigue con su amarilla, el partido se terminó y el Valencia volvió al terreno de juego a terminar un partido que ni querían jugar sin su compañero y amigo. Que siga rodando el balón y que las calles sigan mostrando su racismo interno más asqueroso.

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