La Liga
Sergio Ramos hizo ayer unas declaraciones que, por todo lo acontecido durante ‘el Clásico’, poca gente comentó, pero que a mí me parecen vergonzosas. Preguntado por Antonio Conte y por su posible llegada al Real Madrid, el capitán blanco fue claro y contundente: “El respeto se gana, no se impone. Hemos ganado todo con entrenadores que ya conocéis, al final la gestión del vestuario es más importante que el conocimiento técnico de un entrenador”. Y quizás ahí está el problema.
Pese a que es cierto que el Madrid ha ganado grandes títulos con entrenadores de perfil más apaciguador, más mediador, no está el primer equipo blanco como para exigir nada. Es verdad que al final son ellos quienes juegan y quienes ganan, pero a ver si ahora resultará que son los jugadores quienes deben decidir quién tiene que ser su líder y quién no. ¿Con qué criterio? ¿Con la idea de ‘poner’ a uno que les incordie más bien poco? Personalmente, me parece vergonzoso.
Y quizás el gran problema está ahí. Sin entrar a valorar si Conte sería un buen recambio para Lopetegui, creo que los jugadores deben intentar rendir lo mejor posible sea quién sea que pongan como entrenador. Lo que es inconcebible es que un capitán salga en público después de un 5-1 y mande un recado a su directiva y a su posible futuro técnico.
