La Liga
Isco Alarcón y James Rodríguez viven una situación similar en el Real Madrid desde hace un año. Su protagonismo en el terreno de juego y su lugar en las preferencias de Zidane Zidane ha variado según la fase de la temporada, pero su problema de fondo es el mismo.
No es una cuestión de calidad individual, ni de rendimiento, ni de intensidad en los entrenamientos. El Real Madrid, como el actual FC Barcelona, es un equipo construido desde la delantera. Cristiano Ronaldo, Gareth Bale y Karim Benzema son indiscutibles en los grandes partidos del Madrid si una lesión o una sanción no les impide jugar. Su presencia determina la organización táctica del equipo y las características necesarias en los centrocampistas.
Con un 4-3-3, y desde el ‘descubrimiento’ de Casemiro como un hombre clave para aportar equilibrio al equipo, Isco y James están condenados a un rol secundario salvo lesión o sanción de uno o varios jugadores. Con Cristiano, Bale y Benzema, o incluso Morata, el Real Madrid no puede dar cabida a un mediapunta. Zidane apuesta por verdaderos centrocampistas como Casemiro, Kroos y Modric con sobresalientes resultados hasta ahora.
Cabe recordar que Cristiano y Bale renovaron recientemente sus contratos hasta junio de 2021 y 2022, respectivamente, mientras el de Benzema finaliza en junio de 2019. Y por si fuera poco, la irrupción de Marco Asensio, un joven llamado a tener mayor protagonismo en los próximos años, complica el futuro de Isco y James en el Real Madrid.
