La Liga
El Real Madrid no marcha líder en solitario porque no ha querido, o porque no ha podido, que no es lo mismo, aunque muchas veces vayan de la mano. De no haber empatado ante Villarreal, Las Palmas y Eibar, el bloque de Zinedine Zidane sería primero con 21 puntos. 6 y 7 más que Atlético y Barça, respectivamente. Pero, ¿qué le pasa al Madrid de Zizou? ¿Es falta de intensidad como ayer dijo su entrenador o falta alguna cosa más? ¿Se obró mal en verano?
Lo primero que hay que constatar es que el argumento “falta de intensidad” suele ser la excusa de aquellos que no saben que decir, o que no quieren decir lo que realmente piensan. Al fin y al cabo, falta de intensidad es percibir que se realiza un esfuerzo menor al esperado, ya sea por imposibilidad fisiológica o por decisión personal, y ambas situaciones serían preocupantes.
El segundo aspecto a tener en cuenta es que el Real Madrid sigue cometiendo, y exponiendo, los mismos errores estructurales que mostró en el último tercio de la temporada pasada, ya con Zidane en el banquillo. Errores que, bien por un buen estudio del cuerpo técnico rival o por falta de fortuna en los metros finales, están pasando factura esta campaña en forma de puntos.
Y el tercero y uno de los, en mi opinión, más importantes: la falta de fichajes en verano. ¿Necesitaba el Madrid reforzar alguna posición en particular? Es más, ¿había en el mercado algo que mejorara con creces lo habido? Muy probablemente no, pero era clave hacerlo. ¿Por qué? Por hambre. El conjunto blanco venía de ganar la Champions y necesitaba la salida de algunos futbolistas que lo habían ganado todo y la llegada de otros que quisieran lograr lo propio.
