La Liga
La decisión de Antoine Griezmann de permanecer en el Atlético de Madrid ha abierto una herida en el FC Barcelona. No tanto por la necesidad deportiva de fichar al delantero francés como por la exposición del club azulgrana en este caso y la publicidad de las negociaciones, inusual en una operación de semejante magnitud.
La indiscreción del Barça en el ‘caso Griezmann’ se ha vuelto contra el propio club en los ámbitos social y mediático. Sin embargo, a largo plazo, la continuidad del delantero en el Atlético resultará beneficiosa para el FC Barcelona en dos aspectos:
- Fichajes de un mediocentro y/o defensa central – El Barça tenía previsto pagar los 100 millones correspondientes a la cláusula de rescisión de Griezmann, una prima de fichaje y un salario de 15 millones netos por temporada para el futbolista. Ahora, esta inversión se podrá destinar a refuerzos de mayor nivel en los puestos de mediocentro y/o defensa central, en los que el equipo azulgrana está más necesitado.
- Margen de crecimiento para Ousmane Dembélé – En la temporada recién finalizada, el joven extremo ya ha sido habitualmente suplente en los grandes partidos cuando ha estado en condiciones de competir. E inevitablemente, la incorporación de Griezmann hubiera reducido las opciones de Dembélé de ser titular en el Barça. Hace menos de un año, el club azulgrana invirtió 145 millones (incluyendo variables) en el traspaso de Dembélé, y esta cantidad debe ser correspondida con un margen de confianza para el crecimiento del jugador.
