La Liga
Llega una etapa complicada para los amantes del fútbol, pero igualmente aprovechable desde el prisma óptico del disfrute. El ámbito internacional del fútbol que afecta a las Selecciones y deja de lado a los clubes no atrae a todos por igual, y suele recibir muchas críticas, pero con la llegada de grandes torneos como esta Eurocopa 2020 la cosa suele cambiar mucho.
Si bien es cierto que el fútbol de Selecciones suele generar cierto desapego, también es una oportunidad de ver a muchos jugadores en contextos diferentes y sacar rédito de todo eso. Es lo que sucedió en la última cita internacional afrontada por México. Pese a ser sólo un amistoso, los aficionados béticos pudieron ver una gran parte del talento que atesora Diego Lainez y una variante táctica acuñada bajo la batuta del Tata Martino y su Selección.
¿Por qué no en el Betis?
En el amistoso que el Tricolor disputó ante Islandia, pudimos observar una variante más que atractiva con el mexicano como protagonista. A diferencia de lo que hemos observado en su etapa como futbolista del Real Betis, el joven atacante verdiblanco actuó con el combinado nacional en una posición mucho más centrada, saliendo de la banda y ubicándose en una posición de MCO puro.
Y tiene todo el sentido y el rigor táctico del mundo, porque las cualidades del mexicano crecen enormemente cuanto más cerca del área está. Es igualmente diferencial actuando en la banda, pero por detrás de punta es capaz de explotar toda su creación, capacidad de desequilibrio, arrancadas potentes e imparables entre líneas gracias a su movilidad corporal.
¿Llevará tiempo el recambio de Nabil Fekir en el Benito Villamarín y Manuel Pellegrini no se ha fijado hasta que en México ha comenzado a despuntar en esa posición?
