La Liga
El principal foco de las críticas alrededor de la mala situación por la que pasa el Fútbol Club Barcelona se centran en la figura de su entrenador, Ernesto Valverde, a quien acusan de no saber llevar las riendas del conjunto azulgrana y de no ser capaz de enderezar la mala dinámica sin la ayuda de Leo Messi, que todavía no ha llegado a su estado de forma óptimo debido a una lesión que le privó de hacer la pretemporada.
El Barcelona comenzó el partido ante el Inter de la peor manera. Ni tres minutos habían transcurrido cuando Lautaro Martínez ya había puesto por delante en el marcador a los italianos, que pudieron haberse ido al marcador con una renta goleadora mucho mayor de haber materializado las ocasiones de las que disfrutaron durante toda la primera mitad. Antonio Conte, durante los primero cuarenta y cinco minutos le ganó en el planteamiento al técnico vasco sin darle opción a réplica.
Fue aquí donde Ernesto Valverde tomó una decisión que cambio por completo el rumbo del partido y el resultado del mismo. El técnico culé decidió sentar a Sergio Busquets para dar entrada a Arturo Vidal en la zona de tres cuartos, lo que provocó que el Inter de Milán estuviera más pendiente de su zona defensiva y tuviese que cambiar su planteamiento. Un cambio que permitió a los catalanes encontrar espacios y, con un doblete de Luis Suárez le diera la vuelta al marcador para darle la victoria al Barcelona.
Con esto, el vasco demostró que también es capaz de actuar durante el transcurso de un partido para cambiar el guión del mismo y hacer que su equipo cobre ventaja con las decisiones tomadas desde el banquillo y no depender sólo de las genialidades de su estrella para conseguir sumar puntos y victorias.
