La Liga
Si algo hay que reconocerle al Valencia CF es que hizo bien confiando en Salvador 'Voro' González para el resto de la temporada. Quizás porque no había otro técnico en el mercado, quizás porque nadie quería entrenar en Mestalla, el caso es que la directiva ‘ché’ podría haber tomado cualquier otra decisión en relación al nuevo inquilino del banquillo y, sin embargo, apostó por el ‘eterno bombero’. Y la verdad, no se equivocó.
Copa del Rey al margen, -que como es comprensible no interesaba demasiado-, Voro sigue invicto en Liga desde la salida de Cesare Prandelli. 3 partidos y 0 derrotas, además de 7 puntos de 9 conseguidos. Los tres de hoy, a su vez, en un campo muy complicado y tremendamente difícil de conquistar como el del Villarreal CF.
Voro no es Harry Potter. Ni hace magia ni milagros. Sin embargo, en cuestión de semanas ha conseguido resucitar al Valencia y le ha convertido en un equipo que, en dos jornadas seguidas, ha cuajado dos de las mejores actuaciones de la temporada ante los siempre incómodos Espanyol y Villarreal.
¿Cómo lo ha logrado? Revolucionando al equipo está claro que no. Sencillamente, Voro ha dotado a la plantilla de la confianza que le faltaba, ha retocado algún aspecto táctico y no ha tenido ningún miedo en ‘graduar’ a alguna perla del filial. Ahora sí podemos decir, sin pudor alguno, que ha pasado de bombero a salvador del valencianismo.
