Hace una semana el Valencia era el equipo de moda, vivo en todas las competiciones recuperando importantes efectivos como Guedes. Sin embargo, la euforia se ha evaporado de un plumazo tras una serie de mazazos encadenados que han traído de vuelta las dudas a Mestalla.
Tarde o temprano, el equipo de Celades tenía que acusar la falta de rotaciones. Tras volver a puestos de Champions, no pudo acceder a semifinales de copa cediendo ante un recién ascendido como el Granada. La imagen no fue buena, pero mucho peor fue la mostrada ayer en Getafe, donde el conjunto che fue pasado por encima sin apenas pisar el área contraria.
Celades parece haber agotado sus ideas y todos los males se han unido en el peor bache de la temporada; la lesión de Garay deja huérfana la defensa, ocupada por un Diakhaby que ayer dimitió directamente en el tercer gol dejando que Ángel cabalgara para ceder el balón a Mata. Kondogbia demostró que ya no será el que fue y si Parejo no tiene el día el Valencia se vulgariza, incapaz de conectar a un Rodrigo con la cabeza a saber donde.
Todavía hay margen en liga y el Atalanta parece un rival batible en Champions, pero las sensaciones emitidas esta semana no pueden ser peores: un equipo cansado, sin ideas y sostenido únicamente por Jaume Domenech. El Valencia se ha caído con todo el equipo.