Última hora en el Getafe. José Bordalás afronta una semana decisiva en el conjunto azulón después de que el equipo necesitara remontar dos goles para superar a la UD Lebrijana (2-3), conjunto de sexta categoría, en la Copa del Rey. La continuidad del técnico queda bajo presión en un contexto de resultados negativos, quejas por la planificación de la plantilla y tensión reciente con el presidente, Ángel Torres.
José Bordalás, cuestionado tras el susto del Getafe en la Copa del Rey
El triunfo en Lebrija evitó una eliminación que habría agravado la crisis azulona. La Lebrijana se adelantó 2-0 con tantos de Pepe Tejero y Yuyo Romero, en los minutos 10 y 23, y puso al equipo madrileño contra las cuerdas antes de la media hora.
Abdel Abqar, Borja Mayoral y Orel Mangala firmaron la remontada. Los dos primeros marcaron antes del descanso y Mangala completó el vuelco en la segunda parte. Pese a clasificarse, el Getafe dejó una imagen preocupante ante un rival de una categoría muy inferior.
La Copa del Rey llegó después de una semana complicada para el conjunto de Bordalás, marcada por la derrota por 5-2 ante el Lugano en la Conference League y el 4-0 frente al Athletic Club en LaLiga. La acumulación de golpes deportivos ha aumentado la presión sobre el entrenador, que necesita recuperar resultados y estabilidad en el vestuario.
Tras el partido ante la Lebrijana, Bordalás reconoció su malestar por el rendimiento del equipo y cuestionó que sus jugadores hubieran pasado tantos apuros. La clasificación no despejó las dudas sobre el momento del Getafe ni sobre su capacidad para responder en los siguientes compromisos.
🗣️No tenemos nada que celebrar, José Bordalás se muestra autocrítico con la victoria del @GetafeCF en la #CopaDelReyMapfre ante la UB Lebrijana y zanja la polémica al ser preguntado sobre posibles discrepancias con su presidente al afirmar que "se aclaró todo". https://t.co/gftsjOo9AX
— Teledeporte (@teledeporte) October 29, 2026
Ángel Torres y Bordalás, una relación marcada por la falta de fichajes
La planificación de la plantilla es otro foco de conflicto. En septiembre, Bordalás manifestó su desacuerdo con el resultado del mercado estival y advirtió de que el equipo se había quedado corto para afrontar tres competiciones. También expresó su preocupación por el desgaste de los futbolistas y la falta de alternativas para realizar rotaciones.
La situación se tensó después de la goleada encajada contra el Lugano, cuando el técnico habló de promesas incumplidas y Ángel Torres respondió públicamente. El presidente dejó abierta la posibilidad de una salida, aunque Bordalás aseguró posteriormente que ambos habían hablado en privado y dio por cerrado el enfrentamiento.
Ese episodio no elimina las diferencias sobre la confección de la plantilla. El calendario obliga al Getafe a repartir esfuerzos entre LaLiga, la Conference League y la Copa del Rey, con una plantilla que el entrenador considera insuficiente para sostener ese ritmo.
Tres partidos para cambiar la dinámica del Getafe
El próximo tramo puede resultar determinante para el futuro de José Bordalás. El calendario contempla tres encuentros antes del parón internacional: el Sevilla, el 1 de noviembre; el Brighton, el 5 de noviembre; y el Villarreal, el 8 de noviembre. Dos compromisos corresponden a LaLiga y el otro, a la Conference League.
La hipótesis de un ultimátum que obligue al técnico a ganar uno de esos tres partidos no está confirmada públicamente. Sin embargo, los resultados recientes, la tensión vivida con Ángel Torres y las quejas por la falta de refuerzos sitúan al entrenador ante un periodo de máxima exigencia. José Bordalás necesita que el Getafe convierta la sufrida clasificación en la Copa del Rey en un punto de inflexión antes de afrontar el parón.