La Liga
La de Gerard Deulofeu no está siendo una historia fácil. Considerado desde muy joven una de las grandes perlas de la cantera del FC Barcelona, el extremo catalán tuvo que salir para demostrar su valía. Everton y Sevilla fueron sus destinos, pero en ninguno de los dos logró la continuida necesaria para que el equipo de su vida apostase por él. Fue el año pasado, en el histórico AC Milan, cuando Deulofeu encontró su fútbol.
El sistema de Montella encontró en Deulofeu a uno de sus mejores intérpretes, tanto que sus brillantes actuaciones le llevaron a debutar con la Selección Absoluta -primero- y a regresar al Barça -después- cuando parecía un tren del pasado. Pero sus meses a las órdenes de Ernesto Valverde no han cumplido con las expectativas de ninguna de las partes implicadas.
Tanto es así que, tras no concretarse el interés del Nápoles, la AS Roma o el Inter de Milán en una oferta en negro sobre blanco, el jugador regresa a la Premier League, de nuevo en calidad de cedido. Lo hará jugando para el Watford con la presión de saber que, de no rendir a un buen nivel, podría estar perdiendo su última oportunidad para llegar al nivel que un día prometió.
