La Liga
El RCD Espanyol completó un verano más que ilusionante. Ya con Chen Yansheng al frente de la nave, el conjunto catalán se movió como llevaba tiempo sin hacerlo en el mercado de fichajes e incorporó no sólo a un sinfín de futbolistas, sino que la mayoría de ellos fueron nombres de mucho y nivel. Sin embargo, el transcurso de la temporada está evidenciando ciertos errores que, a día de hoy, pagan Quique Sánchez Flores y los suyos.
Escasez de laterales: Anoche, ante el Alcorcón, las elecciones finales del técnico madrileño para los flancos de la defensa espanyolista fueron Diego Reyes, -un central-, y Aarón Martín, -un joven que comenzó la temporada con el filial-. Teniendo en cuenta que la idea de la secretaría técnica era que los laterales fueran Javi López, Víctor Álvarez y Rubén Duarte, -tres jugadores que no cuentan para Quique-, queda claro que tocará reforzarse en invierno porque cada partido que pasa es una nueva demostración de los problemas que tiene el Espanyol en ambos costados de la retaguardia.
El extraño caso de Álvaro Vázquez: El delantero catalán llegó, sorprendentemente, durante el pasado mercado veraniego. Cuatro años después de salir del Espanyol por la puerta de atrás, -denuncia al club incluida-, el canterano blanquiazul volvía por expresa petición del nuevo entrenador. Sin embargo, Álvaro no sólo no está jugando, sino que ayer protagonizó un hecho que molestó mucho a la parroquia espanyolista: abandonó el banquillo cuando vio que no era el tercer cambio. Quique fue duro con él tras el encuentro: “Se equivocó. No hay margen para decisiones individuales. Nos toca liderar un proyecto en el que hay una seriedad, una conducta y una forma de comportarse. Si no, no tiene sitio”.
Incapacidad para generar peligro: Es cierto que el entrenador tiene una influencia muy importante en la idea de juego. Cuanto más valiente seas como técnico más cerca estará tu equipo de generar peligro, y Sánchez Flores es de los que suele apostar por hacerse fuerte atrás antes que por merodear con frecuencia el área rival. Sin embargo, hay otra cosa que es la capacidad de los jugadores para crear situaciones de gol y, obviando a Hernán y a Piatti, a los centrocampistas del Espanyol les está costando mucho desbordar. Ayer Quique fue claro al respecto: “No encontramos soluciones para evitar los penaltis. No estuvimos frescos con la pelota ni tuvimos las ideas necesarias para crear”. 2 tiros a puerta en 210 minutos definen, a la perfección, la eliminatoria perica.
