La Liga
El Real Madrid hizo acto de presencia cuando todo el mundo, pese la escasez de tiempo material para la remontada, daba por hecho que aparecería. El Sporting CP lo tenía hecho. Llegó al minuto 91 con 0-1 en el Santiago Bernabéu, pero entonces, en ese ya tan habitual tiempo de descuento, el conjunto blanco se vino arriba y logró darle la vuelta al luminoso.
Primero fue Cristiano Ronaldo, con un magistral tiro de falta, el que logró igualar el encuentro. Sin embargo, pocos minutos después, en el 94, apareció el gran héroe madridista: Álvaro Morata. El canterano blanco, en un acto de presencia que se recordará a lo largo de la presente temporada, cerró la remontada y justificó por qué el Madrid decidió desembolsar hace pocos meses 30 millones de euros por él.
Pero no fue el único. James Rodríguez, pese a que sea atípico remarcarle una actuación, ayudó al bloque madridista a levantar un partido que parecía perdido. Gozó sólo de 13 minutos, pero logró darle un aire nuevo al equipo de Zidane. Tras lo visto ayer queda claro que, si sigue así, el colombiano terminará siendo importante en la capital.
