La Liga
Fichar a Adrien Rabiot no sale a cuenta. Parece que sí, porque el internacional francés queda libre en junio, pero la realidad es que hay muchos motivos para defender que el FC Barcelona no debe hacerse con el futbolista del París Saint-Germain. El principal, porque no creo que sea el perfil de centrocampista que necesite el club.
Precio real: Como no son pocos los grandes clubes que le quieren, si el Barça termina convenciéndole será ofreciéndole una ficha anual muy elevada, además de ‘premiar’ su decisión con una suculenta prima de fichaje (se habla de 10 millones para él y otros 10 para su agente). ¿Saldría barato? Más bien poco, la verdad.
Perfil de jugador: Que el Barça quiere un nuevo centrocampista parece evidente, pero… ¿es Rabiot el tipo que demanda el club? Muy bueno técnicamente, el internacional francés es uno de esos jugadores con ciertos problemas para cambiar el chip tras pérdida, para comprometerse en defensa y, en definitiva, para ser ordenado sin el balón. No es Rakitic, que digamos.
Personalidad del jugador: Según aseguran desde Francia, Rabiot no es ningún ‘santito’. Su negativa a renovar con el PSG, el juego que lleva meses protagonizando con diversos clubes y su supuesto interés en cobrar mucho dinero… tampoco ayudan. ¿Quién le dice al Barcelona que en dos años no estará queriendo cobrar más o amenazando con irse? Y todo teniendo en cuenta que ni siquiera está entre los mejores centrocampistas del mundo.
