La Liga
Con independencia de lo sucedido en Liverpool, el FC Barcelona debe adoptar una política de ventas tan agresiva como su reciente política de fichajes. La valoración de tres jugadores teóricamente desequilibrantes como Umtiti, Coutinho y Dembélé no hubiera cambiado con un Barça clasificado para la final de la Liga de Campeones. Y el club azulgrana necesita maximizar sus recursos económicos en una etapa que exige preparar la sucesión de veteranos como Messi, Suárez, Busquets y Piqué. Por estos motivos, el Barça debe plantearse la venta de:
Samuel Umtiti – No es imprescindible y la estabilidad de su rodilla a largo plazo es una incógnita. Clement Lenglet, Jean-Clair Todibo e incluso Matthis de Ligt (si acepta la oferta del FC Barcelona) pueden ocupar la misma posición que Umtiti durante la próxima década.
Philippe Coutinho – Sobre la oscuridad del brasileño caben varias interpretaciones: Messi reduce su margen de maniobra en ataque, el fútbol pausado de Valverde es muy diferente al fútbol vertical de Klopp, necesita sentirse protagonista, etc. Lo cierto es que Coutinho ha caído cuando más consolidado debería estar en el Barça. Y en caso de que Griezmann fichara por el equipo azulgrana, el espacio de Coutinho se reduciría hasta un punto difícilmente sostenible.
Ousmane Dembélé – Cuatro meses buenos no justifican dos temporadas. La propensión a las lesiones de Dembélé se agrava por el largo período de transición que el francés necesita para alcanzar su máximo nivel. Incluso la versión desequilibrante de Dembélé en el uno contra uno está acompañada de anarquía, excesivo individualismo y graves problemas en la definición.
