La Liga
El Atlético de Madrid afronta unos meses críticos para no sufrir las consecuencias de un cambio de ciclo. La necesaria fortaleza del colectivo debe complementarse con jugadores diferenciales para aspirar a todos los títulos.
La baja de Diego Godín tiene un gran valor sentimental y deportivo en el vestuario del Atlético. José María Giménez reúne las cualidades necesarias para asumir el liderazgo de la defensa, pero el acierto en el fichaje de un central veterano y teóricamente titular determinará la solidez del bloque.
En el centro del campo, el Atlético necesita un organizador, un jugador creativo y diferente al perfil sobradamente cubierto con Saúl, Koke, Rodri y Thomas. Simeone debe evolucionar hacia un equipo que también pueda asumir el control del juego desde la posesión. Solo así podrá adquirir la dimensión necesaria para competir en condiciones de igualdad ante los rivales más poderosos.
Por último, en la delantera, la anunciada baja de Griezmann exige una inversión económica similar a la cantidad que percibirá el club. Cualquier gran equipo necesita una estrella en la línea de ataque, y en ausencia de Griezmann, el Atlético no la tiene.
