El empate ante Grecia ha dejado un sabor amargo a la selección española en general. La Roja ha quedado mucho a deber en su primer partido en el camino a la clasificación a la Copa del Mundo de Qatar 2022. El equipo no funcionó al nivel esperado y tuvo muchos problemas a la hora de hacerle daño al bloque defensivo griego.
Pero, más allá de lo antes mencionado, el partido ante Grecia le ha servido a Luis Enrique Martínez para sacar conclusiones de cara a los dos próximos partidos de la Eliminatoria al Mundial y para la Eurocopa, el principal objetivo a corto plazo de la selección española.
Las tres conclusiones que ha sacado Luis Enrique después de empatar con Grecia
-Marcos Llorente no es lateral derecho: El seleccionador español se ha dado cuenta que Llorente es un jugador determinante pero en los últimos metros de la cancha, no como lateral derecho dentro de un sistema que apuesta por mediocampistas que piden la pelota al pie de manera constante y hacen pocas rupturas al espacio.
-Sin Rodri y Busquets ante repliegues bajos: Luis Enrique se ha dado cuenta que en este tipo de partidos, ante rivales que no presionan y te dejan mucho espacio para posicionarte en campo rival, no necesita de un mediocentro que no arriesga desde el pase. La selección necesita un mediocampista más agresivo con el pase corto/largo y que conecten con los atacantes, como lo hizo Koke en el gol de Morata.
Nombres como Thiago y Koke como mediocentros pueden darle un plus más ofensivo a la selección ante repliegues defensivos por encima de Rodri y Busquets, que dominan más otros registros desde el pase.
-Extremos regateadores: España necesita tener más variantes en banda para marcar la diferencia en los duelos individuales y que sean capaces de marcar la diferencia pese al contexto complicado. Bryan Gil fue uno de los mejores jugadores del equipo ante Grecia cuando entró y demostró que perfiles de extremos más agresivos son determinantes en equipos que apuestan por este estilo de juego. Jugadores que reciban más al espacio que al pie.