Premier League
José Mourinho ha dejado de ser esta misma mañana entrenador del Manchester United. Pese a que la dinámica ‘Red Devil’ invitaba a ello, por magnitud de su figura y por el coste que iba a conllevar su despido, pocos o ninguno se esperaban que se hiciera oficial en diciembre. El conjunto de Old Trafford, sin embargo, se ha lanzado y ha anunciado una muerte que llevaba días siendo anunciada. ¿Por qué? Por varias razones.
Estilo de juego: Seremos más o menos de Mourinho, pero nadie puede negar que su mejor versión del Porto, el Chelsea, el Inter y el Madrid fue ultra competitiva. Al margen de defender increíblemente bien, sus equipos contragolpeaban como nadie jamás lo ha hecho en el mundo del fútbol. Ha llovido mucho, sin embargo, lo que entonces le convirtió en el mejor parece que está empezando a condenarle. O tiene cintura y aprende de los Klopp, Guardiola, Emery, Pochettino, Allegri y compañía o lo tiene difícil para resurgir.
Relación con los más jóvenes: Por todos es sabido que Mourinho ha tenido un sinfín de problemas en Old Trafford con los más jóvenes y prometedores del vestuario (Rashford, Lingard, Pogba, Shaw o Martial, entre otros). ¿Casualidad? Para nada. Las generaciones han cambiado y los precoces cracks que suben no lo son los mismos que hace 10 años. Los de ahora suben mucho más endiosados y hay que saber tratarlos de modo diferente. “Adaptarse o morir”, que diría aquel.
Plantilla: Debemos ser críticos con Mou, sí, pero hasta cierto punto. La verdad de todo esto es que la versión más obsoleta del técnico luso se ha juntado con un vestuario que dejaba mucho que desear. En mi opinión, Liverpool, City y Tottenham tienen muchísimo mejor equipo que el United, y puede que Chelsea y Arsenal también. La diferencia no es la que reza la clasificación, eso está claro, pero el cuadro ‘Red Devil’ da para sufrir mucho para meterse en Europa.
