La Liga
Tras castigar a Argentina con la camiseta de la selección española, Isco Alarcón lamentaba la escasez de minutos en el Real Madrid durante los últimos meses. El jugador malagueño ha retrocedido en la jerarquía establecida por Zinedine Zidane, pero en su mente y sus piernas está la llave de su futuro.
Isco deberá superar tres barreras para triunfar de forma continua en el Madrid:
Posición – El tradicional 4-3-3 del Madrid con Bale, Benzema y Cristiano en la delantera ha condicionado en gran medida la progresión de Isco. El talento de éste sobresale en la posición de mediapunta o como acompañante de un ‘9’. A pesar del sacrificio físico que el malagueño ha realizado como mediocentro o extremo, su hábitat natural se encuentra en la zona central próxima al área rival.
Mentalidad – Sin duda, Isco ha rendido a un nivel más alto como titular que como suplente. Tiene mentalidad de jugador protagonista, incluso de genio, y no encaja la suplencia del mismo modo que otros futbolistas poco habituales. El hambre y la ilusión de Lucas Vázquez en cualquier circunstancia suponen un ejemplo que Isco debe seguir.
Expectativas – El talento de Isco genera expectativas más altas que en otros casos, incluso en una plantilla como la del Madrid. El cuerpo técnico, la afición, la prensa y los propios compañeros son conscientes de la ‘magia’ que Isco atesora. Por este motivo, un partido sin una acción extraordinaria o determinante deja un halo de decepción sobre el rendimiento del malagueño, aunque su aportación al colectivo sea notable.
