UEFA Champions League
Decir que Javier Mascherano está cuajando la peor temporada de su carrera en el FC Barcelona no es expresar una opinión, ni siquiera una percepción subjetiva, sino una realidad tan evidente como indiscutible. El veterano jugador argentino, que intentó irse en verano, está causando demasiados problemas defensivos al bloque de Luis Enrique. Hoy, sin ir más lejos, el central azulgrana ha cometido varios errores de bulto que bien le podrían haber costado al Barça dos o tres goles más.
El medio centro albiceleste, -reconvertido por Guardiola a central hace ya varias campañas-, ha perdido aquello que le hacía especial, aquello con lo que lograba paliar sus evidentes carencias en la retaguardia: velocidad de reacción, de ejecución y de toma de decisión, algo que hacía de Mascherano un centrocampista capaz de brillar como un zaguero de primer nivel.
Sin embargo, el exfutbolista del Liverpool ya no es lo que era. Su encuentro de hoy frente al Real Madrid ha sido una gran evidencia de ello. Más allá de los posibles errores que haya podido cometer, el ‘14’ culé se ha dejado superar constantemente por los rápidos atacantes blancos, a la vez que ha cometido graves negligencias por falta de concentración, o de habilidad, quién sabe, como bien podrían ser el gol de Ramos o los dos claros penaltis sobre Lucas y Cristiano.
No obstante, estar de vuelta no es culpa suya. A todos los futbolistas les llega su momento, y no por ello deben ser señalados como culpables de su estado de forma. Sin embargo, no está de más decir que el Barcelona se equivocó reteniéndolo en verano. Mascherano quería salir, -y tenía propuestas para ello-, pero el Barça se cerró en banda y le dijo que no, que querían que continuara en el Camp Nou. Y queda claro que se equivocaron.
