La Liga
El FC Barcelona es un club dominado por los jugadores. Como la gran mayoría de clubes grandes, dirán algunos, pero quienes saben de esto aseguran que en la entidad azulgrana el poder de los futbolistas es exagerado. Sólo así se entiende que, por ejemplo, Luis Suárez lleve años sin tener una competencia real en el primer equipo. Algo que, tal y como se ha hecho evidente, no le ha hecho ningún bien.
Pese a que Suárez es uno de los mejores delanteros del mundo y terminará su periplo en el club como uno de los más determinantes de la historia del Barça, la falta de competencia no le ha ayudado. Tal y como publicamos, el ariete charrúa ha anotado 2 goles en las últimas Champions y lleva sin marcar fuera de casa en Europa desde septiembre de 2015. Racha que no ha podido romperse con nadie, pues la realidad es que la dirección deportiva no ha situado nunca por debajo suyo a alguien que de verdad pudiera quitarle el puesto.
Y camino de los 33 años, tanto Suárez como el Barcelona lo lamentan. A nada de jugarse una final de Copa, el delantero uruguayo ha tenido que someterse a una artroscopia y no volverá a competir esta temporada. ¿Con quién lo suplirá Valverde? ¿Con un Boateng que no ha jugado ni los días más intrascendentes? Si Luisito sigue en el Camp Nou, -que creo que así debe ser-, ha de tener un suplente de futuro y de garantías. Un suplente que apriete al charrúa y que, sobre todo, permita al ex del Liverpool descansar cuando lo necesite.
