Premier League
Los éxitos que acumula Pep Guardiola en su carrera deportiva como entrenador son innumerables. Podríamos empezar a nombrarlos y no acabaríamos. En este caso no se trata de ningún trofeo o título, pero sigue considerándose como un gran éxito que puede desembocar en la consecución de oro. Hablamos de la transformación vivida por Raheem Sterling desde la llegada de Pep Guardiola al banquillo del Manchester City. De ser considerado un rápido extremo, algo flaco y derribable, con desborde pero con falta de físico, a ser el principal generador de goles de Europa sólo tras Leo Messi.
Cuando el conjunto ‘skyblue’ adquirió en propiedad a Sterling, compraba a un claro agitador. Un futbolista capaz de solucionar un encuentro, de regatear a varios rivales y de aportar mucho en el ataque del City. Algo muy valioso, pero que se ha multiplicado exponencialmente con el trabajo de Guardiola. Tanto en el Liverpool como en su primer año en Manchester (aún sin Pep), Sterling firmó grandes números pero que ahora se han multiplicado. Para hacernos una idea de la comparativa, el primer año como jugador del City, Raheem anotó 11 goles y dio 10 asistencias. La temporada pasada, 25 goles y 18 asistencias (datos de Marca).
“La posición de delantero es increíble para Sterling, aunque puede jugar en todo el frente de ataque. A veces le juzgamos por sus fallos y no por sus ocasiones, asistencias... Es tan rápido que puede resultar imparable. Su comprensión del juego es global: genera por dentro, por fuera, regatea, es agresivo... Siempre está ahí”, sentenció Guardiola.
