La Liga
La temporada 2019/20 del Real Betis Balompié está siendo especialmente dura. Tras una planificación deportiva mejorable y varios resultados negativos que acercaban al equipo a los puestos de descenso, lo cierto es que la cabeza de Rubi en el banquillo verdiblanco parece estar salvada (de momento) tras el encuentro que firmaron sus pupilos frente al Valencia de Albert Celades. Sin duda, el mejor en lo que va de temporada.
Desde que llegase al banquillo del equipo andaluz, Joan Francesc Ferrer ‘Rubi’ tenía una meta clara: hacer más competitivo a un Betis que con Quique Setién había perdido en gran parte ese gen ganador en pro de otros factores de juego y trato de balón más profundos. Olvidar en una buena parte ese estilo de juego soporífero y de exceso manejo de balón en zonas sin peligro, por un estilo más directo, atrevido y de golpes constantes, sin olvidar el gusto por el buen fútbol y presentando equilibrio sobre el verde. La primera gran prueba que vimos de ello fue este pasado sábado en el Benito Villamarín.
El equipo ha mejorado ostensiblemente en defensa, cortando con firmeza la sangría de goles encajados, ha mejorado su juego propositivo y generó ante el Valencia casi 30 tiros entre los cuales 2 acabaron en gol pero pudieron ser varios más. Si desde la dirección del Betis se esperaba alguna reacción que evitara su destitución, era algo similar a lo que sucedió el sábado, ahora sólo queda confirmar esta mejoría el próximo fin de semana en Mallorca.
