Premier League
Cuando una entidad contrata a José Mourinho tiene que saber lo que está haciendo. Uno de los técnicos con más caché de todo el mundo (que no de los mejores), que, sin demostrar un nivel interesante en los últimos 5 años del fútbol europeo, es uno de los salarios de los banquillos más prominentes. Y no sólo en lo referente a la ficha anual del técnico, que se lo digan sino al Tottenham Hotspur.
Apostar por un perfil anticuado y venido abajo como el de José Mourinho para despedir a un Mauricio Pochettino que meses antes había llevado al equipo hasta una final de la Champions League era una temeridad, y así se ha confirmado. El equipo ahora es eliminado en octavos de final de la Europa League, está más alejado de los equipos de cabeza de Premier League y su plantilla decrece de valor en el mercado a pasos agigantados.
El finiquito imposible
Y muchos dirán: “Bueno, un error lo puede cometer cualquiera. Que sea despedido y se contrate a un técnico mejor”. JÁ, dijo Mourinho. Y es que el finiquito que los Spurs tendrían que pagarle al entrenador luso sería de nada más y nada menos que cifras cercanas a los 40 millones de euros, como confirman desde algunos de los medios deportivos más fiables de Inglaterra.
Una cantidad imposible para el Tottenham que no puede permitirse ni siquiera en un fichaje, como para emplearlo en echar a su entrenador y tener que abonar más salarios en una nueva figura.
