La Liga
El Atlético de Madrid dijo ayer adiós a uno de sus futbolistas más influyentes y determinantes de su historia: Diego Godín. En una conferencia repleta de periodistas y compañeros, el club y el central uruguayo anunciaron que éste abandonará la entidad al término del presente curso. Lo hará gratis y como agente libre. Una gran pérdida que, aunque necesaria, el club podría lamentar.
Camino de los 34 años, Godín hace tiempo que no es aquello que enamoró al mundo entero en el mejor Atlético de la última década. Impecable a nivel posicional, competitivo y muy rocoso, el internacional charrúa ha ido perdiendo velocidad y flexibilidad con el paso de las temporadas, lo cual le ha hecho algo más vulnerable de lo habitual.
Sin embargo, tal y como ha quedado claro esta campaña, Godín sigue siendo un central de primer nivel. Creo que, con Giménez, Savic y algún que otro fichaje, Simeone seguirá compitiendo como hasta ahora, pero perder al charrúa es perder a un auténtico jefe de la defensa. Pero, sobre todo, es perder a un líder colchonero. Sin él, el Atleti será menos Atleti.
