Premier League
En un primer momento, -si no nos paramos a analizarlo demasiado, quiero decir-, dejar salir a Diego Costa por 40 millones para traer a Álvaro Morata por 80 no sería un buen negocio para el Chelsea FC. Sin embargo, -al margen de los precios super inflados que se pagan en Inglaterra-, la realidad es que el conjunto londinense acierta de pleno con su movimiento veraniego estrella.
Dejar salir a Costa: El ariete hispano-brasileño no podía seguir una temporada más en Stamford Bridge. Al margen de su gran rendimiento goleador, la relación entre el internacional español y Antonio Conte no era la deseada, algo que en más de una ocasión llevó a Costa a actuar en público como nunca jamás debe hacerlo un profesional. Ingresar 40 o 50 millones, -como mínimo-, por un jugador que va camino de cumplir los 29 es un negocio redondo.
Fichar a Morata: El joven canterano del Real Madrid no es Costa ni en juego ni en carácter, sin embargo, es un delantero perfecto para el modelo de juego que el técnico italiano ha procesado desde su llegada a Londres. Un modelo basado, sobre todo, en rápidas transiciones tras robo y en sacar muchos centros desde los costados, dos aspectos en los que el joven Morata es de los mejores del mundo.
