La Liga
Andrés Iniesta ha convertido en oficial un rumor que hacía semanas que se daba por hecho: su salida del FC Barcelona al término de la presente campaña. Tras 22 años en el club catalán y con casi 34, el capitán culé ha anunciado su marcha del Camp Nou y su motivación por hacer frente a nuevos retos lejos del fútbol europeo. Sin embargo, una vez asumida su salida, la gran pregunta que se hace uno es: ¿Cuánto cambiará el Barça sin el centrocampista manchego?
Lo primero que hay que tener claro es que crecer es adaptarse, reinventarse y evolucionar. Lo hizo el Barcelona con la salida de hombres como Xavi, Puyol o Valdés y no tengo ninguna duda que lo hará también a partir del próximo 30 de junio, una vez Iniesta deje para siempre la Ciudad Condal. Pero… ¿cómo?
A nivel de juego, está claro que Andrés sólo hay uno, por lo que el Barça se equivocará si busca aquello de “el nuevo Iniesta…”. El cuadro catalán seguirá apostando por un juego asociativo, combinativo, -eso está claro-, pero no puede seguir encarando la realidad como si tuviera al de Fuentealbilla en el campo, pues no lo tendrá.
Así pues, en mi opinión, el Barcelona deberá adaptarse a los nuevos tiempos. No sé si cambiará de sistema o no, pero si pierde a Iniesta y gana a Arthur o a Coutinho, -no lo sé-, está claro que deberá hacer lo imposible para sentirse cómodo en su ‘nuevo’ contexto. Esa pausa, esa clarividencia, sin embargo, desaparecerá. El Barça seguirá siendo grande, no lo discuto, pero seguramente estará lejos del de los Xavi y compañía. Es ley de vida, al fin y al cabo.
