La Liga
Los aficionados a la saga Pro Evolution Soccer, una de las mayores de la historia de los videojuegos de fútbol, llevan años sufriendo la deriva en la que se encuentra Konami con un juego que dista mucho de aquellas entregas de PES 5, PES 6 y PES 2013 que maravillaron a todo el mundo, tanto por su jugabilidad como por sus modos de juego, habiéndose quedado muy atrás con respecto a su máximo rival en la industria, EA Sports y FIFA, algo que no parece que vaya a cambiar con respecto a sus próximas entregas, PES 2021 y FIFA 21.
La pérdida de licencias de grandes ligas europeas y la contratación de otras de países totalmente intrascendentes para la mayoría de jugadores como Suiza, Bélgica o Escocia ha sido una de las notas más negativas, a pesar de que posteriormente se ha podido licenciar dichas competiciones gracias a los archivos creados por la comunidad y que permiten una experiencia algo más realista en ese sentido.
A pesar de que muchos alaban la jugabilidad de estos últimos PES, lo cierto es que el juego no es tan bueno como muchos pintan (ojo, tampoco es que FIFA sea el mejor simulador de fútbol de la historia), con movimientos muy extraños especialmente en los porteros, que son sin duda uno de los puntos más débiles en estos momentos, así como una IA que debe mejorar sustancialmente para ofrecer algo de competencia en según qué modos de juego.
Y precisamente los modos de juego es lo que más enfada a los aficionados de PES, ya que desde hace años, Konami no ha implementado absolutamente ninguna novedad en el modo estrella de la saga, la tan conocida Liga Máster, añadiendo únicamente la posibilidad de que técnicos como Maradona o Cruyff dirijan al equipo, así como cuatro cinemáticas que la verdad poco aportan cuando lo que se quiere es realismo a los mandos de un partido.
Por otro lado, My Club, el modo de juego online, intentó apostar por un sistema de cartas parecido al de Ultimate Team de FIFA, pero desde luego que este se encuentra a años luz de lo que podemos encontrar con EA Sports, a lo que hay que añadir la pésima conexión de los servidores, así como las trampas que se pueden ver prácticamente en cada partido (por ejemplo, si el rival llegado el momento se harta de perder y se mete tres goles en propia de forma consecutiva, el partido se acaba y se da por nulo, independientemente del minuto en el que se encuentre)
Con todos estos factores negativos, un futuro oscuro a corto plazo, y una comunidad cada vez menos ilusionada con esta histórica saga, la pregunta parece clara, ¿tiene PES 2021 opciones de luchar con FIFA 21?
