La Real Sociedad vive días de reflexión. Aunque la dirección deportiva ha sondeado a Thiago Motta como posible relevo en el banquillo, el técnico italo-brasileño parece haber cerrado la puerta, al menos por ahora. Mientras tanto, Sergio Francisco mantiene el timón con la confianza parcial de la entidad donostiarra.
Thiago Motta: un sueño complicado para la Real Sociedad
El nombre de Thiago Motta sedujo a la Real Sociedad. Su trabajo en el Bolonia, donde transformó al equipo en una máquina de fútbol ofensivo y lo clasificó para la Champions League, dejó huella. Su método, innovador y atrevido, lo convirtió en una de las grandes promesas del banquillo europeo.
Tras aquella exitosa etapa, la Juventus lo fichó con grandes expectativas. Sin embargo, su paso por el club turinés fue breve: apenas seis meses después, en marzo, fue destituido. Desde entonces, no ha vuelto a entrenar. A pesar de haber recibido propuestas de equipos como el Bayer Leverkusen o el Mónaco, Motta las ha rechazado, demostrando que no tiene prisa por volver a los banquillos.
Uno de los motivos principales es económico. Al ser despedido por la Juventus, sigue percibiendo su salario —unos 3,5 millones de euros anuales— hasta 2027, fecha en la que finalizaba su contrato. Esa situación le permite tomarse un respiro y esperar un proyecto realmente convincente tanto a nivel deportivo como financiero.
En ese contexto, la Real Sociedad lo contactó para conocer su disponibilidad. Pero, según se cuenta desde EstadioDeportivo, Motta no estaría interesado en unirse al conjunto txuri urdin en este momento. El técnico prefiere esperar una propuesta de mayor envergadura o que lo motive desde el primer día.
Sergio Francisco resiste en el banquillo
Con Motta fuera del radar, la Real Sociedad se concentra en respaldar a Sergio Francisco, al menos hasta el próximo parón internacional. La idea del club es mantener la estabilidad en el corto plazo, siempre y cuando los resultados acompañen.
El entrenador irundarra es consciente de que su margen de error es mínimo. El equipo necesita mejorar su rendimiento para no complicarse en la clasificación de La Liga. A su favor, cuenta con el respaldo del vestuario. Jugadores como Álex Remiro han expresado públicamente su apoyo, asegurando que “sería una sorpresa” que el técnico fuera cesado.
El calendario inmediato no da tregua. Tras vencer a Osasuna en un amistoso, la Real Sociedad se enfrenta al Celta en Balaídos, luego recibirá al Sevilla, disputará la Copa del Rey ante la SD Negreira, afrontará el derbi ante el Athletic y cerrará el ciclo con una salida a Elche. Una secuencia exigente que puede definir el futuro del banquillo.

La presión de La Liga no perdona
La exigencia de La Liga obliga a reaccionar rápido. Con un arranque irregular y solo una victoria en ocho jornadas, la Real Sociedad necesita reencontrarse con su mejor versión para escapar de la zona baja. La dirección deportiva, dirigida por Roberto Olabe, ya maneja alternativas si la situación se agrava, y entre los nombres considerados estaba también García Pimienta, actualmente sin equipo tras su paso por el Sevilla.
Sin embargo, en Anoeta se respira cierta calma. La apuesta pasa por dar continuidad a un proyecto que aún puede enderezarse. Si Sergio Francisco logra una buena racha antes del parón, las dudas se disiparán. Si no, el club deberá tomar una decisión antes de que sea demasiado tarde.
La Real Sociedad confía, pero vigila. Thiago Motta era el candidato ideal por prestigio y estilo, aunque su negativa deja claro que no se moverá sin un proyecto ambicioso. En paralelo, Sergio Francisco encara un tramo decisivo que puede definir su futuro inmediato. En San Sebastián saben que el fútbol no espera… y que el nombre de Thiago Motta seguirá sobrevolando el Reale Arena mientras los resultados no acompañen.