La Liga
Muchos eran los detractores del fichaje de Aurélien Tchouaméni por el Real Madrid. Los más críticos tildaban el fichaje del jugador como excesivamente caro para un joven francés que apenas había jugado dos temporadas a máximo nivel y que encima iba a ser suplente de Carlos Enrique Casemiro. El internacional con la selección francesa llegó al club merengue tras un verano convulso marcado por el “no” de Mbappé, la incorporación de Tchouaméni se vió empañada por el fichaje frustrado.
Operación redonda para Florentino Pérez
Después del adiós de Casemiro, Tchouaméni se ha hecho a la perfección con la sala de máquinas blanca y ha conseguido que el madridismo no eche tanto en falta al centrocampista brasileño. Florentino Pérez, criticado en su momento por el fichaje del francés, ha vuelto a dar una clase magistral de cómo se manejan las finanzas de un club, y es que, ha vendido a un Casemiro en los últimos años de su carrera por 85 millones al Manchester United y ha comprado al joven talento emergente en su posición por 80 millones más variables.
