La debacle en el Real Madrid parece no tener freno y el conjunto blanco necesita una revolución absoluta para cambiar la cara a un equipo que el año pasado pasó con más pena que gloria por todas las competiciones y que, en este año, mantiene un once prácticamente idéntico al del pasado año, donde solo una de las incorporaciones es titular, Eden Hazard.
La vuelta de Zidane al banquillo del Bernabéu fue balsámica en su momento, tras la destitución de Solari, pero no tuvo el efecto deseado a corto plazo ni, lo que es más importante, lo está teniendo a medio-largo plazo. El francés se agarra a sus viejas glorias y no es capaz de sacarle rendimiento a otros futbolistas como Odriozola, Militao, Luka Jovic o Dani Ceballos, que salió incomprensiblemente cedido al Arsenal FC incluso después de saberse la grave lesión de Marco Asensio. Aunque una parte de la afición madridista pide la vuelta de José Mourinho, experto en llegar a la casa blanca en momentos de crisis, otros tienen aún mal recuerdo del portugués y buscan otras alternativas.
Sin embargo hay una que nadie recuerda y que podría darle al Real Madrid el impulso que necesita, se trata de Arsene Wenger. El entrenador galo ya ha mostrado en varias ocasiones su predisposición y casi necesidad de volver a los banquillos y con el equipo merengue tendría un gran reto. El club de chamartín ha apostado en los últimos años por jóvenes perlas (Asensio, Ceballos, Rodrygo, Kubo…) y Wenger es un auténtico experto en dotar de confianza y hacer crecer a los futbolistas más jóvenes. Eso sin contar la urgente renovación de plantilla que está pidiendo a gritos el conjunto blanco, donde se necesita un cambio de ciclo y un guía que lo lleve a cabo, en el mítico entrenador del Arsenal FC podrían encontrar al más experimentado guía para la reforma que necesita su vestuario.