Cuando Cristiano Ronaldo abandonó el Real Madrid, cundió el pánico en la Casa Blanca. El portugués había llevado al conjunto merengue a tocar la gloria desde su llegada, incluyendo cuatro trofeos de Champions League, a base de goles. Con su salida todo parecía indicar que el cuadro madridista tendría que fichar otro delantero, pero Karim Benzema dio un paso al frente y dejó claro que había llegado su momento.
Con Ronaldo en el equipo, el galo nunca pudo demostrar su verdadero potencial ofensivo, por lo que su momento llegó con la marcha del portugués. En la pasada temporada alcanzó los 30 goles, quedándose tan sólo a dos tantos de su mejor marca personal: 32 dianas en la temporada 2011 - 2012, la famosa campaña de los récords de Mourinho. Con 14 goles en 17 encuentros, Benzema está más que dispuesto a destrozar sus anteriores registros e intentará volver a tocar plata con el Real Madrid.
Sus 10 tantos en LaLiga lo convierten en el máximo goleador de la categoría, algo que parecía impensable hace un par de temporadas, además de colocarlo entre los cinco primeros clasificados en la lucha por la Bota de Oro, lista que encabeza a ritmo de récord Robert Lewandowski. Benzema sigue luchando por batir récords y reivindicarse en un club que pocas veces lo ha tratado como se merece.