Superliga Europea, UEFA, FIFA: Una batalla entre hipócritas

OPINIÓN - La Superliga no ha matado al fútbol pero es el principio del fin de la esencia del deporte más visto del mundo. Y también es culpa de UEFA y FIFA.

Superliga Europea, UEFA, FIFA: ¿Quién tiene la razón en esta batalla entre hipócritas? Superliga Europea, UEFA, FIFA: ¿Quién tiene la razón en esta batalla entre hipócritas?

La Superliga Europea es un hecho y traerá consigo un cambio radical en el fútbol como lo conocemos, teniendo en cuenta que ya todo estaba encaminado a una ruptura mayor entre las potencias económicas y los clubes que no forman parte de esta élite, que quieren seguir teniendo números verdes en sus cuentas y cobrar los cheques más jugosos sin importarles lo que pueda ocurrir con el resto de equipos del mundo.

Ante este anuncio, UEFA y FIFA se han pronunciado para intentar erradicar la creación de una competición elitista que busca beneficiar a los grandes por encima de los pequeños como, por ejemplo, lo son los nuevos formatos de la UEFA Champions League y el Mundial de Clubes de la FIFA. El burro hablando de orejas.

La intención de UEFA y FIFA es castigar a los clubes y jugadores que participen en esta competición prohibiéndoles disputar la Champions League, Europa League, Conference League y que sus jugadores no puedan formar parte de sus selecciones en las competiciones internacionales, medidas que parecen imposibles de afrontar debido a la devaluación que podrían afrontar ante la ausencia de los nombres propios que atraen a las masas a adquirir paquetes de partidos y encender el televisor. Sería alejarse del fanático imparcial que, a la hora de hablar de negocios, es igual de valioso que el “hincha” de cada equipo que jugará un partido en dichas competiciones.

Por otro lado, la Superliga Europea llega para erradicar el mérito deportivo debido a que su formato tiene como objetivo mantener a los grandes equipos siempre compitiendo entre ellos para que, a largo plazo, sean ellos los que reciban el dinero y puedan mantenerse como ese producto que atrae a los grandes públicos extranjeros.

Pero, si le ponemos la lupa al nuevo formato de la Champions League que anunció hoy la UEFA, nos damos cuenta que tampoco está muy alejado de la esencia de la Superliga, por lo que permítanme dudar como fanático de la intención de la Federación Europea de mantener la competitividad y estar en contra del egoísmo de los grandes. ¿Son la UEFA –y la FIFA- las indicadas para estar en contra de esto?.

El fútbol está perdiendo su esencia desde hace más de 50 años con la creación de campeonatos que piensan más en el dinero que en sus fanáticos. Y si, entiendo que los clubes son empresas privadas que buscan siempre hacer más dinero cada año con la intención de mantenerse en la élite pero, al mismo tiempo, no podemos tratarlos como si fueran Apple, Amazon y Google. Los clubes se deben a sus fanáticos y a las tradiciones que han creado en toda su historia, así como a la competitividad del mismo. Esa es la esencia de este deporte. Pero, al mismo tiempo, no podemos apostar por FIFA y UEFA como los salvadores de eso, porque son los que más han destruido al fútbol en los últimos años.

Pero, al mismo tiempo, tampoco podemos pedirles que acepten la Superliga porque eso generaría un sinfín de medidas que podrían terminar de destruir este hermoso juego como lo conocemos, con reglas que favorezcan mucho más a las potencias económicas (no deportivas) y terminen de enterrar al resto de clubes. La Superliga es una mierda pero no es lo peor que puede pasar, y eso lo debemos tener en cuenta siempre. Una batalla entre hipocritas que solo les interesa el bien personal.

Entonces… ¿Quién tiene la razón?

La verdad es que nadie la tiene. La Superliga Europea es un aberración a este deporte y a como se creó, pero la nueva Champions League, Mundial de Clubes, Copa del Mundo de Qatar 2022 también son una verdadera porquería que solo busca hacer dinero por encima del deporte.

Los 12 clubes fundadores, UEFA y FIFA son tres “instituciones” que solo buscan su beneficio económico por encima del deporte, la competitividad y la ilusión que esto genera en los fanáticos del deporte más visto del mundo. Capitalismo puro y duro como si el dinero fuera lo único que importara en el mundo, sin tener en cuenta que son los fanáticos quienes ponen el dinero en la mesa y quienes deciden que es viable a largo plazo. La Superliga se verá con seguridad debido a que su esencia llamará la atención de las grandes masas a las que le gusta el fútbol pero, a largo plazo, no se puede asegurar que no se aburrirán de ver partidos que se repetirán de manera constante sin importar el nivel de cada equipo.

Y, lo peor de todo, es que lo que ocurra (lleguen a un acuerdo o no) terminará siendo un nuevo golpe para el fútbol porque ya nada será igual. La Superliga es un mensaje de los grandes en contra del “poco dinero” que ganan y una amenaza de que si no me dan más plata, me voy y creo un torneo que nosotros manejaremos solos para repartir entre nosotros una cantidad impresionante de dinero.

Lo único que podemos asegurar, teniendo en cuenta que nadie tiene la razón en esta batalla entre millonarios, es que los fanáticos de este deporte estamos perdiendo, en diferentes medidas, lo poco que nos quedaba del verdadero fútbol, ese que nos entregaba grandes partidos de los pequeños ante los grandes en los escenarios más importantes o hazañas como la del Leicester City en la Premier League.

El fútbol no es solo la final de Champions League, son los pequeños intentando levantar la Orejona aunque sea imposible enfrentar a los gigantes. Pero, con las nuevas competiciones y la nueva repartición de dinero, creará una brecha mucho más grande que hará imposible que se pueda ver a los “pequeños” haciendo grandes partidos a los grandes.

La Superliga no ha matado al fútbol pero puede ser el principio del fin de un deporte que es el más visto del mundo debido a que el pequeño siempre tenía la oportunidad de ganarle al poderoso y, con este torneo, será imposible que eso vuelva a ocurrir. Lo estamos perdiendo todo.

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