La Liga
China ya no es lo que era, o lo que prometía ser. Tras un par de años metiendo el miedo en el cuerpo de los grandes clubes europeos, el fútbol asiático ha vuelto a la cruda realidad y ha dejado de gastar. En cuestión de meses, los equipos de la Superliga han pasado de invertir más de 400 millones en fichajes a no desembolsar ni siquiera 30.
Tal y como demuestra una infografía del diario ‘Marca’, tras cinco ventanas de traspasos gastando 120, 70’5, 346, 140 y 403 millones de euros, los clubes de la Superliga de China pagaron únicamente 28 durante el último mercado de fichajes. O ellos están cambiando o algo les está haciendo cambiar.
“La Superliga china nunca va a ser una competición de élite porque lo que ocurre entre bambalinas no tiene nada que ver con el fútbol. Es tentador que te ofrezcan 15 o 20 millones de euros por temporada de salario, pero la manera de negociar, con ocho o nueve agentes interfiriendo, me recordó a la de los criminales. Así que al final, lo que entra en tu cuenta es significativamente menor de lo firmado por todo lo que se pierde en la oscuridad”, ha atacado Lukas Podolski.
Y la verdad, la mala ‘praxis’ comienza a notarse. O esto o las potencias asiáticas comienzan a no serlo tanto. O sencillamente las últimas medidas impuestas por la Federación de China han empezado a dar sus frutos. No lo sé, sin embargo, lo que es indiscutible es que la Superliga ha dejado que ser aquello que apuntaba.
