La Liga
El Espanyol logró un empate in extremis en el minuto 96 ante el Ferencvaros húngaro que sirvió para certificar la clasificación para la ronda eliminatoria del conjunto que dirige un Pablo Machín que logra que el equipo de una cara totalmente distinta a la que viene mostrando en LaLiga, donde ocupa actualmente puestos de descenso, en una situación totalmente inesperada para un equipo que el curso pasado mostró un gran nivel con Rubi en el banquillo.
El equipo no está logrando hasta el momento mantener la regularidad en su juego y por tanto en sus resultados, traduciéndose de forma negativa en una Liga donde el Espanyol tiene que reaccionar de forma inmediata para escapar de los puestos de un descenso que sería dramático para un equipo que esta temporada esperaba estar más arriba en la tabla, aunque la planificación deportiva realizada este verano dejaba entrever ciertos problemas.
Esta es precisamente una de las grandes misiones de Machín como técnico del Espanyol, ya que el equipo catalán no puede conformarse con realizar una buena tarea en la Europa League, pudiendo incluso valorar la posibilidad de renunciar a la competición continental y centrar todos sus esfuerzos en salvar su situación actual antes de que sea demasiado tarde y los problemas acaben siendo mucho más graves en el RCDE Stadium.
