La Liga
Las prematuras eliminaciones del Atlético de Madrid en la Liga de Campeones y la Copa del Rey no han tenido consecuencias ni una autocrítica constructiva que permita mejorar el proyecto deportivo. De hecho, como publica el diario As, el club rojiblanco ya da por cerrada la reciente debacle del equipo en Turín.
El citado diario señala que Miguel Ángel Gil, consejero delegado del Atlético, ha transmitido a Diego Simeone todo su apoyo y confianza. Incluso, le comunicó que el equipo sólo incumpliría los objetivos si no fuera uno de los cuatro primeros clasificados de la Liga española. Una exigencia sorprendente y pobre que no se corresponde con los fichajes realizados por el club ni con los salarios de algunos protagonistas. Ni siquiera se corresponde con la ambición deportiva que el Atlético transmitió a Griezmann el año pasado, cuando el delantero francés meditaba sobre su continuidad.
Ser uno de los cuatro primeros equipos de España no exigía un gasto extraordinario en fichajes ni renovaciones de alto coste como las de Griezmann y Simeone. Y por encima de todo, el Atlético no debe tener un discurso para convencer a su estrella y otro, mucho menos exigente, para complacer a su entrenador.
