La Liga
El Valencia CF atraviesa una grave crisis deportiva e institucional acompañada de una crispación social que va en aumento, como se ha reflejado hoy durante la visita del Celta a Mestalla en partido de la Copa del Rey (1-4).
El equipo y el club se han deteriorado hasta el punto de que la permanencia en Primera División debe ser su gran objetivo deportivo esta temporada. El Valencia debe evitar la pérdida de categoría que en las últimas décadas han sufrido otros históricos como Atlético de Madrid, Sevilla FC y Real Zaragoza. El club valenciano es otra víctima del modelo de Sociedades Anónimas Deportivas en el fútbol profesional español.
Al margen de los fichajes que pueda realizar en el mercado de invierno, el Valencia necesita soluciones que alcancen al origen de la crisis por este orden:
Dimisión o cese de Jesús García Pitarch: La mayoría de decisiones del director deportivo relacionadas con entrenadores y fichajes han agravado la crisis del primer equipo.
Dimisión de Lay Hoon Chan y el resto del Consejo de Administración: la presidenta y Peter Lim deben asumir su nefasta gestión de forma continuada y aceptar que su marcha es la mejor solución posible para el club. Lim podría dejar la dirección del club a un nuevo equipo de personas de forma interina hasta que consumara la venta de sus acciones.
Venta de acciones de Lim: un proceso complejo para cualquier empresario o grupo interesado en adquirir el control del Valencia. Al margen de la voluntad de Lim, la gran exigencia económica que supone la compra de sus acciones dificulta esta vía. El proceso sería lento y a largo plazo, exigiría tiempo mientras el Valencia se desangra día a día, pero no se adivina otra solución a los problemas del club con su actual propietario y su actual presidenta.
