La Liga
El Real Madrid está cerca de cometer un enorme sinsentido con la llegada de Kepa Arrizabalaga. Si finalmente se confirma el fichaje invernal del joven portero del Athletic Club de Bilbao, la entidad de Chamartín no sólo estará cometiendo un grave error, sino que la operación resultará difícilmente defendible.
Obviando por un momento que hay gente que no cree en Keylor Navas ni en Kiko Casilla, la realidad es que ambos son los dos porteros del Madrid en la actualidad, que llevan mucho tiempo siéndolo y que, pese a no poder compararse con los Ter Stegen, Courtois y compañía, la verdad es que son dos muy buenos guardametas y que, si el Real está como está, no es precisamente por su culpa.
Por otro lado, y al margen del overbooking que se crearía con su llegada, resulta imposible olvidar por un momento que Kepa tiene contrato con el Athletic hasta el 30 de junio, por lo que llegaría gratis. ¿Necesita tan urgentemente el Madrid un portero como para pagar ahora 20 millones? Está claro que no, por lo que las prisas por incorporarle carecen de todo sentido y de toda racionalidad.
