En las horas previas al partido de semifinales entre Atlético de Madrid y Real Madrid se especulaba con quién sería el acompañante de Antoine Griezmann en la punta del ataque del equipo rojiblanco, un puesto que finalmente fue otorgado a Fernando Torres, y que obligó a Gameiro a ver el partido desde el banquillo, y jugando cerca de media hora, en la que aportó poco o nada.
El francés, que fue titular en la ida, y salvo en un mano a mano pasó desapercibido por el Santiago Bernabéu, parece haber agotado las oportunidades que Simeone le ha dado a lo largo de la temporada. Gameiro no ha sabido aprovecharlas, y no ha cumplido las expectativas depositadas en él cuando llegó procedente del Sevilla a cambio de 32 millones de euros.
Los 16 goles y siete asistencias del atacante galo esta temporada son muy pocos, y más tras una temporada llena de irregularidades en el rendimiento del jugador que podrían provocar la salida de este el próximo verano, si finalmente el Atlético puede fichar. De producirse, sería confirmar el fracaso de un fichaje del que se esperaba mucho más.