UEFA Champions League
Simeone lleva tiempo modificando la formación del equipo y en ese nuevo 3-5-2 que lleva poniendo en práctica desde la temporada pasada, hay jugadores que se están teniendo que adaptar a posiciones que no son las suyas naturales. El caso de Saúl, el último en salir del equipo, puede no ser el único de un futbolista que termina rindiendo por debajo de su nivel al no jugar en su posición. Le está ocurriendo en las últimas semanas a Yannick Carrasco. El belga, ayer ante el Milán, dejó uno de sus peores partidos desde que es jugador del Atlético de Madrid.
Lo curioso es que ayer, el conjunto colchonero partió con un 4-4-2, que se supone encajaría mejor en el estilo de Carrasco, no teniendo que bajar tanto actuando de carrilero, pero al belga se le vio bastante mal en lo físico y sin ideas en la parte de arriba. Lodi, en la segunda parte, cubrió mejor la banda con un Milán totalmente anclado atrás y con mucha más presencia en ataque. Puede que tanto cambio de posición esté afectando al centrocampista.
Y es que, ante la falta de atacantes, Yannick llegó incluso a jugar de segundo punta en las primeras jornadas de Liga. Por su velocidad, regate y disparo, puede desenvolverse muy bien en esa posición, pero hay un mundo entre jugar de delantero y hacerlo casi de lateral zurdo, como en algunas de las últimas jornadas en Liga.
Mucho mejor de extremo izquierdo
Aunque Yannick tiene mucho poderío físico y es capaz de subir y bajar la banda izquierda a la perfección, tiene carencias defensivas y eso puede estar restándole frescura de cara a encarar a rivales y ser incisivo en el área donde es más peligroso. El planteamiento de Simeone le aleja del área rival en muchas ocasiones y Carrasco parece no saber bien qué papel debe desempeñar.
Su mejor partido de la temporada fue ante el Espanyol, actuando de extremo, precisamente. Ahí, dejó destellos de su desborde y visión de juego, no solo marcando un gran gol, sino dando otro para certificar la victoria del equipo rojiblanco.
Simeone tendría que prestar mucha atención a su caso, ya que podría ocurrir algo similar a lo de Saúl o, más recientemente, a un Marcos Llorente que jugar tan atrás le está haciendo iniciar la temporada a un nivel mucho más bajo del último año. El técnico argentino debe cuidar cómo mueve las fichas en el tablero, porque corre peligro de seguir perdiendo activos por el camino.
