La Liga
El Sevilla FC vivió una noche negra en el Camp Nou que le apartó de la Copa del Rey y pierde fuelle en la Liga. La euforia en torno al equipo de Pablo Machín se ha congelado, mientras otros clubes en línea ascendente amenazan su cuarta posición en la competición liguera.
El actual bache del Sevilla no resulta sorprendente. El superior potencial deportivo y económico de FC Barcelona, Atlético y Real Madrid aflora habitualmente con el transcurso de los meses. Y en el caso del equipo andaluz, la exigencia de la Europa League, una competición que los futbolistas empezaron a disputar el 26 de julio, implicaba un peaje a largo plazo que el Sevilla está pagando.
El desgaste prematuro afecta especialmente a siete jugadores con una notable sobrecarga de partidos, teniendo en cuenta que el calendario todavía marca el comienzo de febrero: Ever Banega (37 encuentros), Pablo Sarabia (36), Sergi Gómez, Franco Vázquez, Roque Mesa y Wissam Ben Yedder (34 en los cuatro casos) y André Silva (31). Quincy Promes acumula 38 partidos incluyendo los que jugó con el Spartak de Moscú, pero ha sido suplente en la Liga de forma habitual. Y Tomas Vaclik suma 34, pero su desgaste como portero no es comparable al de otros jugadores.
La actual situación del Sevilla exige paciencia y comprensión con un grupo de futbolistas que acusa una particular saturación en el calendario. La fase previa de la Europa League implicaba pagar un peaje que el club aceptó y propició más refuerzos en el mercado de invierno, pero las consecuencias negativas eran inevitables.
