La Liga
El varapalo sufrido por el Sevilla FC en la final de la Copa del Rey marca el estado anímico del club y la afición en una temporada en la que el equipo se ha balanceado entre dos polos opuestos. La presencia en los cuartos de final de la Liga de Campeones tuvo un calado histórico para el Sevilla, pero el objetivo actual del conjunto entrenado por Montella es lograr la clasificación para la próxima Europa League.
Al margen de las decisiones que el Consejo de Administración tome sobre el cuerpo técnico y la dirección deportiva, el Sevilla debe prescindir de al menos siete jugadores en el mercado de verano.
La reforma más necesaria afecta a la línea defensiva. Simon Kjaer, Gabriel Mercado, Nico Pareja, Daniel Carriço, Lionel Carole y Sebastien Corchia, con sus diferentes roles y circunstancias, no han aportado lo que el Sevilla necesita. Las lagunas defensivas individuales no se han correspondido con la exigencia propia de un equipo de semejante nivel. Reforzar la defensa con futbolistas experimentados y contundentes debe ser un objetivo prioritario para el club en el mercado estival. Además, los laterales apenas han tenido incidencia en el ataque. En el caso de Carole, cedido por el Galatasaray hasta el 30 de junio, su baja ya está prevista.
Además, el Sevilla no debe prolongar la situación actual de Ganso. El jugador brasileño, que disfruta de uno de los salarios más altos de la plantilla, apenas ha competido desde finales de septiembre.
